top of page
Buscar

Cinco cosas que vienen con la madurez.



Hacerse mayor no es gratis. Muchos desengaños, búsquedas, pérdidas, despedidas, hallazgos, risas, llantos, ... Todo viene con los años. 

Siempre digo que cuando ves a alguien hay que tratarlo con máximo respeto, haga lo que haga, porque no tenemos ni idea de la batalla que está librando.

Ahora bien, en todo este proceso de hacerse mayor, y siempre y cuando madures, hay cinco cosas que se vuelven irrenunciables:


1.- Nunca vas a poder tener amigos reales con gente falsa. No importa el empeño que le pongas, al final no podrás. Y como ya ves que no vas a poder, sueltas muchísimo más rápido.

2.- Cuando sucede algo inesperado, te das cuenta -tras observarlo- que muchas veces no necesita que intervengas.

Y es absolutamente maravilloso poder ver las cosas sentado y tranquilamente, ahí decidir si amerita tu respuesta o no... Todo tiene un tiempo.

3.- Algo maravilloso es que aprendes a confiar en tu intuición por encima de las opiniones aguerridas o lloronas de otra gente. 

Lo que sientes es lo que hay que hacer y no importa el ruido que envuelva esa decisión.

De la misma forma, si algo no se siente bien a cerca de una situación, negocio, persona, grupo,... YA NO PIERDES EL TIEMPO NEGÁNDOLO. Sueltas y ya.

4.- Cuanto más maduro, más seguro y eso implica que menos necesitas ser incluído, entendido, aceptado o ni siquiera tenido en cuenta.

Estar en tu propio cuento es lo único en lo que te enfocas.

Habitar con todos los sentidos tu propio proceso implica deshabitar (aunque sea tangencialmente) los procesos del resto. Aceptas que sus procesos no son los tuyos y también aceptas que no interferir es amar.

5.- Lo más importante de todo, juzgar ya no es tu verbo inconsciente más utilizado, porque no compites, no comparas, no arrastras,... Juzgar ya no es divertido, no aporta.


Cuanto más maduro eres, menos consejos das, menos controlador te vuelves y menos apegado estás.

Tu luz no sólo ilumina a los que te acompañan, también de algún modo los habilita a que no tengan miedo a iluminar, a prenderla y a vivirla.

¿Te identificas?

 
 
 

Comentarios


bottom of page