Descripción
Si dices “estoy bien” pero por dentro llevas rabia, miedo, tristeza o dolor no resuelto, el caballo lo percibe y responde. Puede alejarse, bloquearse o mostrarte, sin filtros, el estado real en el que estás.
Esta experiencia puede mostrarte en pocas horas patrones emocionales que llevas años sin ver. El caballo no te juzga, no te interpreta y no te miente. Solo refleja con absoluta precisión quién eres y cómo estás llegando.

Valoraciones
No hay valoraciones aún.